21 de juny 2011

Las diferencias entre comunidades




Miré el ticket que tenía en la mano y comprobé que no me había equivocado. El billete de metro que había comprado en la estación de metro de Sol valía 1 Euro.

Y ¿por qué? me preguntaba cual Mou en sus dudas metafísicas. ¿Por qué el metro en Madrid cuesta 1 Euro el viaje y en Barcelona 1,45 Euros?

Cuando llegas al aeropuerto de Madrid - seguía pensando - tienes la posibilidad de coger un metro en la misma terminal T4, que te deja en el centro de Madrid. Puedes bajar en Nuevos Ministerios, desde donde tienes la posibilidad de enlazar con la red de suburbanos y desplazarte a cualquier sitio de la ciudad. Y eso cuesta 2 Euros.

En Barcelona puedes coger un tren desde la estación de Sans, pero solo te deja cerca de la antigua terminal y para desplazarte a la T1, desde donde salen los vuelos nacionales, hay que coger un autobús interno del aeropuerto. No es que sea muy cómodo para los viajeros y además es más caro que en Madrid, 2,50 Euros. Si viajas desde el aeropuerto y quieres enlazar con cualquier metro de la ciudad, has de pagar de nuevo, salvo que hayas comprado una tarjeta multiviaje..

Este es un tema, el del metro al aeropuerto,  que ya no se quien debería resolverlo, de los muchos agentes políticos que podrían intervenir para ello.

Y en esos pensamientos estaba, cuando al levantar la vista vi el anuncio de la fotografía. Se me quedo clavada la frase del margen superior derecho: “La Comunidad donde pagamos menos impuestos”.

Como argumento publicitario, no está mal e incluso lo celebro por los habitantes de la comunidad madrileña. Seguramente es cierto, visto lo del precio de los billetes  No me extraña que la Aguirre y el Gallardón triunfen en sus campañas políticas. Bueno, si dejamos aparte a determinados miembros de los colectivo de gays, lesbianas y transexuales.

Lo que me fastidia es que los responsables de mi comunidad, la catalana, no tengan el mismo afán. En Catalunya todo es más caro, el combustible, (por lo de la tasa sanitaria, que parece que nadie se acuerda de esto), los servicios, las becas universitarias, etc. etc.

Y tenemos la economía de la comunidad tan jodida, tan jodida, gracias a los que nos han gobernado, que encima hay que aplicar más y más  recortes y según el gobierno central no bastan, mientras que sus socios de aquí, en lugar de arrimar el hombro, no hacen más que poner palos en la rueda.

Pues no entiendo nada de nada. ¿A los políticos no les interesa tener satisfecha a la parroquia? Pues aquí en Catalunya no lo parece. Indignados, teneis que incluir esto en vuestras propuestas.

Si no fuera por el mar, me iba a vivir a Madrid, por lo menos lo del metro y algunas otras cosas, lo tendría más barato. ¡Ah!, tampoco iría allí por lo del Barça…ahora que he encontrado una afición oculta en mí durante años y años.

19 de juny 2011

¿Y ahora qué?


Lo de los indignados es un movimiento interesante e importante, dejando aparte a los que han tratado de sumarse al mismo por aquello de que el Pisuerga pasa por Valladolid: los antisistema, los rastas, los bongoceros y otros solicitantes de peras al olmo. He estado con los Indignados de Plaza Catalunya, en Mataro, en Badalona, en la Puerta del Sol, e incluso estuve el día del parque de la Ciudadela, tratando de obtener respuestas sobre como sería la continuidad del movimiento. Para mi el gran problema es como se canalizarán las propuestas para conseguir sus objetivos.

No creo que un sistema basado unicamente en las asambleas o en la recogida de firmas pueda llegar a ser determinante para remover todo lo que el pueblo rechaza de la forma en que se gestiona lo público y el mal desempeño de muchos políticos. Como alternativa veo esencialmente tres opciones:

Opción A) Una revolución a escala mundial en el mejor estilo de la toma de la Bastilla, del Octubre Rojo, o de cualquier republica sudamericana. O sea con mucha violencia y coste de vidas humanas. Me parece que, por lo menos en nuestra sociedad más inmediata, la mayoria no participa de este criterio. A pesar de todo no estamos inmersos en una dictadura como ocurría u ocurre en Egipto, Túnez  o en Libia, pongamos por caso. Ello por no hablar de Yemen, Siria, etc.
Opción B) ¿Tenemos un modelo mejor que el democrático? Creo que la respuesta mayoritaria de la sociedad es que  no y en consecuencia  cualquier acción para obtener respuesta a las propuestas de los Indignados debe de respetar las reglas del juego democrático. Para reformar las leyes lo esperable es por tanto que se haga mediante las opciones que ofrece la democracia. Por ejemplo a través de la acción de algún partido de los ya establecidos, que evidentemente con tal de no perder votos o de ganar más se apuntarían a un bombardeo. No me parece una buena solución, están demasiado pringados, no son independientes y no son de fiar, en general, o
Opción C) Buscar una solución a más largo plazo, constituyendo un nuevo partido formado por políticos honestos. Tema difícil este, porqué el poder a medio - largo plazo corrompe. Incluso corrompe a quienes no lo ostentan aún, pero pueden estar en vías de llegar a él. Quizás se podrían buscar formulas para evitar que los lideres de este partido tuvieran la oportunidad de entrar en esa rueda de corrupción. Un partido así estaría sujeto a un fuerte acoso por parte de los demás partidos, y de otros medios económicos, financieros o sociales, como por ejemplo los propios sindicatos. Se vería obligado también a adoptar medidas impopulares lo que le supondría también un fuerte desgaste. Sin embargo creo que unas estrictas normas sobre el compromiso de los miembros del partido con pautas éticas,  de transparencia en quienes deban ejercer responsabilidades en un partido de estas características, un obligado respeto de la democracia interna o una rotación programada en los cargos, podrían hacer factible una seriedad que la mayor parte de los actuales parece que no tienen.

En cualquier caso, sería necesario depurar las diferentes propuestas surgidas y unificarlas, (aunque coincidentes en sus aspectos básico, aún hay diferencias notables entre ellas) así como dotarlas de un adecuado contenido legal, habida cuenta de que muchas  pueden chocar con la actual Constitución, o bien prever las vías por la que se puede llegar a la modificación de esta Constitución, que no tiene porqué ser un tema intocable.
Todo menos recurrir a la revolución cruenta que a muchos se les hace tan atractiva, o al enfrentamiento sistemático físico o verbal  entre la ciudadanía. Evidentemente la formación y la educación sobre valores, comportamientos y responsabilidades es un tema fundamental para conseguir alcanzar los objetivos de los Indignados.

La normalidad con que han discurrido hoy las manifestaciones que se han dado en todo el país, lejos de lo ocurrido la semana pasada en el parque de la Ciudadela, creo que ha mejorado la percepción de los ciudadanos sobre los Indignados y acercan a un terreno propicio para avanzar sobre sus planteamientos.


15 de juny 2011

La revolució ?

 Fa uns dies en un de tants fòrums que s'han posat de moda en els diaris, jo escrivia que aquest país no te solució, perquè està mes amatent a la cultura de l’odi que a la del diàleg. El que passa avui al carrer, a prop del Parlament de Catalunya, nomes es un reflex del que fan els politics en els parlaments, amb el seu continu enfrontament . I això genera una espiral d’odi molt irreflexiu. Aquest mati he fet un tomb per les rodalies del parc de la Ciutadella i he vist molt poca predisposició a trobar solucions dialogades o dins de l’àmbit democràtic. També he vist molts provocadors, si no professionals, ben ensinistrats. Nomes sonava una exigència: ¡fora els politics! Es difícil que això passi així com així i menys per aquestes vies, però de mentre aquest espiral de no-dialeg s’anirà engreixant i la fal·làcia de que “no ens representa ningú” ens dura a situacions conflictives. Tan de bo amb aquest “seudo-pacifisme” no surti ningú ferit greu.


21 de maig 2011

Politica...

Entretingut. Es molt entretingut llegir el que els ciutadans opinen en els espais oberts de les versions digitals dels diaris. Es clar que l'anonimat permet dir les mes grans bestieses sense grans "empatxos". Hi han manifestacions aferrissades en defensa o en contra dels politics, a favor o en contra de les manifestacions dels "indignats" a les places, sempre presumint uns que estan ensinistrats per els contraris. Jo des d'aquest blog m'hi vull manifestar a favor dels "indignats". Potser perque vaig viure aquell maig del 68 i m'ho vaig creure, vull creure ara tambe que la societat civil es capac de canviar les coses. Optimista impenitent? Potser, pero el que tinc clar es que la clase politica actual - tota - esta massa hipotecada per els grans grups economics, la banca i les multinacionals essencialment, com per poder actuar lliurement en favor dels ciutadans. De mentres els partits depenguin economicament dels financaments de bancs o de entitats alienes, a travers de fundacions, etc. no podran actuar amb independencia. S'haurien de reformar d'una vegada les lleis electorals. Hi haurien d'haver lleis que evitessin, fins i tot amb clares i immediates responsabilitats penals, els casos de corrupcio o la dependencia de qui ens ha d'administrar de entitats que nomes amb perdonar els deutes dels partits els converteixen en "deutors" i per tant condicionen les seves actuacions. S'hauria d'examinar amb lupa l'actuacio de tants empresaris que sota el pretexte de la "llibertat de mercat i de comerc", fan empassar als ciutadans deslocalitzacions, importacions innecesaries, encariment de productes, atur injustificat i tans mals...Els governs no han d'anar mes enlla en la seva obligacio normativa i reguladora de la vida de empreses i ciutadans, pero tampoc han d'abdicar de la seva funcio inspectora perque les lleis s'acompleixin adientment i per aixo no han de ser sensibles als requeriments de qui amb la seva capacitat d'influencia poden condicionar aquesta tasca inspectora. Per aixo jo, optimista impenitent, vull creure una vegada mes que les acampades a les places son el inici d'una revolucio no cruenta, que el mon necessita. Potser els resultats no els veurem aquesta generacio, pero els han de poder veure les dels nostres nets.

11 de maig 2011

Navegando por la vida

Hace ya más de una semana que se produjo el fallecimiento de José Antonio. Durante este tiempo muchas cosas me han mantenido ocupado, lo que posiblemente me ha abstraído de pensar con profundidad en el suceso, aunque nunca ha dejado de estar presente en mi ánimo.

Pero hoy, hoy he frenado, la actividad ha amainado y lo acontecido ha llenado mi pensar y mi espíritu. No pude asistir al funeral, malas combinaciones entre un viaje al centro y otro en velero dificultaron el que pudiese asistir. Y hoy he pensado en José Antonio, en su vida y en su temprana muerte.

 De entrada me ha aparecido la famosa pregunta que ese otro yo íntimo, más reflexivo que yo mismo, me plantea siempre en circunstancias parecidas, como si estuviera dialogando con un socias: ¿Habrá sido feliz? En este caso me arriesgo a contestarme que creo que si. No conozco con demasiada profundidad las circunstancias de la vida cuotidiana de José Antonio, pero sí le conocía a él.

Conocía su espíritu tranquilo, su humor socarrón y relajado, su forma apacible de afrontar problemas. Una persona cuyo carácter exhibe estos rasgos tiene mucho ganado para disfrutar de la vida. Recuerdo su mirada preñada de cierta impaciencia cuando me veía encender un habano, impaciencia que le llevaba a quitármelo de las manos para decirme “lo estas haciendo mal, lo estas quemando solo por un lado” y se ponía a encenderlo él, dándole vueltas parsimoniosas, hasta que estaba bien prendido y me lo devolvía diciéndome “ahora ya se puede fumar”.

Pero José Antonio era mucho más que un “bon vivant”. Era un hombre de extraordinaria cultura, muy interesado por la historia de nuestro país, cuyas etapas y protagonistas conocía bien , sobre todo en lo relacionado con épocas contemporáneas. También estaba ampliamente documentado gracias a su afición por la lectura de autores renombrados, de quienes habíamos hablado en numerosas ocasiones.

José Antonio era un buen amigo. Durante mucho tiempo tuve excelentes relaciones con él en el terreno profesional, compaginándolo en ocasiones con una relación personal, en esas famosas reuniones que manteníamos una vez al año con participación de las esposas. Luego, a partir del momento en que nos jubilamos, casualmente ambos el mismo año, estas relaciones se ciñeron exclusivamente a los encuentros anuales, encuentros en los que quienes participamos ponemos ilusión, quizás en buena parte motivados por las esposas, pero seguro que también por predisposición de los maridos, entre quienes José Antonio era uno de los que aportaba más interés.

¿Se puede ser amigo de una persona a la que no ves más que una vez al año? Yo afirmo que si y por ello consideraba a José Antonio un buen amigo. Hay amistades que se sustentan por la intensidad temporal de la relación, que se produce de forma continuada, facilitada seguramente por coincidencias de convivencia profesional, estudios,  intereses, ubicación y un largo etc. de circunstancias. En el otro extremo hay otras que se mantienen a pesar de la falta de coincidencia de estas circunstancias. Es la amistad que se basa en una buena sintonía.

Las reflexiones sobre su fallecimiento me han llevado a revisar el abundante material gráfico que tengo de nuestras reuniones, las fotografías y videos recopilados, que por algo soy el cronista no oficial de nuestros encuentros. Al cabo de poco las he apartado y he decidido quedarme con solo una imagen, que no está en soporte de papel o digital, Solo está dentro de mi cabeza.

La de una cena en Bilbao, ya en su etapa profesional cercana a la jubilación. Tras una jornada de trabajo, José Antonio y yo acabamos picando algo en un bar cercano, combinándolo con un buen rioja (que raro). Allí hablamos de muchas cosas, de las familias, de su satisfacción por el progreso de los hijos, de la Compañía, del país, de la política, de mis nietas…

 José Antonio, lamento no creer en el paraiso o en una vida ulterior. Pero por si acaso la hay y en estos momentos estas disfrutando de ella, espero que te lo estés tomando con tu humor acostumbrado, sonriendo desde tu atalaya que debe de permitirte comprobar más allá de cualquier duda lo hueros que seguimos siendo los seres humanos.

01 de març 2011

Los chicos están bien

Hoy era un día de fiesta inesperado. De esos que te encuentras casi por sorpresa, como consecuencia de que el Ayuntamiento ha tenido que reubicar fiestas que en sus fechas originales han coincidido con festivos. Y te encuentras con que no sabes muy bien que hacer.

No por mi, claro, sino por mi mujer. Y le dije, ¿quieres que vayamos al cine? - Vale, pues vamos.

Y luego vino lo de elegir qué ver. Hacía un montón de tiempo que no ibamos al cine y la verdad es que no sabía qué pelicula podía ser más interesante. Quizas influido por la reciente entrega de los Oscar-es, miré entre las que habian recibido alguna estatuilla, si bien no suelo guiarme por este tipo de criterio, ya que anteriormente hemos tenido notables decepciones.

Finalmente nos decidimos por una película nominada para cuatro estatuillas, pero que no ha obtenido ninguna. No nos fiábamos demasiado, porqué leyendo la reseña, nos sonaba a dramon tremebundo.

Pero, ¡oh sorpresa! La película,  aún siendo de bajo coste, está realizada magníficamente, con una excelente fotografía y con una ejecución de planos que destacan y dramatizan sobriamente la fuerza de las escenas.

Los actores están soberbios, tanto Annette Bening y Julianne Moore, en sus respectivos papeles de madre y madre lesbianas, progenitoras de dos adolescentes - Mia Wasikovska y Josh Hutcherson - nacidos a partir de sendas inseminaciones artificiales, generadas a partir de un único donante de esperma, Mark Ruffalo.

Con estos ingredientes se hubiese podido urdir una historia que cayese facilmente en la sordidez o en la sobreactuación histrionica. Pero no.

Un tema, el de las familias de matrimonios del mismo sexo, aún de conflictivo encaje en la sociedad, está tratado con gran delicadeza y naturalidad.

Tanto que consigue el que uno, de naturaleza más bien exceptica sobre esta cuestión, lo vea con otros ojos. Otra cuestión sería que en el fondo la historia de la infidelidad, podría tener como protagonistas a cualquier pareja digamos tradicional. 

Película recomendable para ver y que me ha hecho recordar una conversación oida en la radio días atras. Una locutora le ofrecia a un inminente espectador el pagarle la mitad del precio de la entrada a un centro multisalas, si entraba a ver una película española. El espectador decía que aún así prefería ir a ver una película americana, por la calidad que no dudaba encontraría en la de esta nacionalidad. Se trata seguramente de un comentario exagerado, pero que parte de razón tiene.

El cine español, fuertemente subvencionado,  se empeña en hacer peliculas de gran calado dramático y muy trascendentes, cuando no esperpénticas, tipo Torrente. Pero no tiene la habilidad de narrar historias quotidianas con la fuerza y el pulso necesarios para atraer a los espectadores.

 De ahí ese bajo interés y la baja recaudación taquillera. Por cierto, si estas subvenciones se pagan con dinero de los impuestos de los ciudadanos (y en consecuencia yo tambíen he contribuido en ellas), no debería ser tanto delito el bajarse por Internet películas realizadas gracias a tales subvenciones. ¿no? 

12 de gener 2011

¡¡Yo fui uno de los 20.000!!

Si, si. Ahí estábamos mi mujer y yo, entre los 20.000 que el sábado pasado visitaron la Sagrada Familia. O por lo menos esa cifra de visitantes fue la que dieron los de la organización.



No es que yo no conociese la Sagrada Familia. Siempre la he visto ahí, siempre nueva, siempre inconclusa, asomando sus torres por encima de los edificios de la ciudad. Hasta yo mismo de pequeño, junto con otro compañero de escuela, habíamos recorrido las calles de nuestro barrio hucha en ristre, participando en la cuestación para reunir fondos con qué proseguir la construcción del templo. De eso hace más de cincuenta años.


No nos podíamos imaginar entonces que algún día vendría a Barcelona un tal Ratzinger para inaugurar una parte de esa obra que lleva tanto tiempo en construcción. ¿Y quién se habría atrevido en aquella época el cuestionar tal visita? ¿Quién habría pensado entonces que a escasos metros, en el subsuelo, pasaría un tren de alta velocidad? Ni siquiera qué seria eso de un AVE. ¿O quien se habría atrevido en aquella época, proponer que se ubicase ante la fachada de la Sagrada Familia un monumento a los gays y lesbianas?


Bromas aparte, la nave de crucero, la que se ha abierto recientemente, inaugurada por el Papa, es impresionante. Pero la Sagrada Familia es un templo que se está construyendo en época contemporánea. Resulta inevitable pensar (y más después de leer los libros de Ken Follet o el de Falconés) en la diferencia de medios utilizados en la construcción de las grandes catedrales durante la Edad Media y los utilizados en la actualidad. Resulta curioso tratar de comparar los precarios andamios que se utilizaban entonces, con las enormes grúas que erizan la fábrica de la construcción en la actualidad.


Pero no quiero con ello restar méritos a los esfuerzos que se realizan para avanzar en esa creación que está ya tan vinculada con las señas de identidad de Barcelona. Aunque creo que en el interior, a pesar de los elementos arquitectónicos modernos o los notables vitrales, se ha tratado de evitar la tremenda divergencia que existe por ejemplo entre la imaginería de la fachada del Nacimiento y la fachada de la Pasión. Quizás porqué a mi – personalmente - las esculturas de Subirachs no me gustan.


Otra cosa que me llamó la atención es que por primera vez – yo por lo menos - he visto una imagen que sugiere a un Jesús crucificado, completamente desnudo, la que está suspendida encima del altar. ¿Sería esto lo que motivaría a ICV-EUiA del Ayuntamiento de Barcelona para solicitar la instalación del aludido monumento homenaje a gays y lesbianas en la ubicación que proponía?