¿Mario, has visto lo de la SGAE?
No, ¿Qué pasa?
Por lo visto pretenden que las peluquerías les paguen un canon por poner la radio para distraer a sus clientes. ¡Ah! Y que también paguen ese canon los clubes de jubilados por ver la televisión en sus locales.
Vaya…, no parece muy justo. ¿Y tú que piensas de eso?
Bueno, tú sabes que el gran argumento de la SGAE es que si se piratean las canciones y que si no se paga su canon en las audiciones públicas, los autores no recibirán la retribución que les corresponde y se pondrá en peligro su supervivencia como artistas. Pero yo creo que esto es un enfoque tendencioso de la cuestión. Porqué ¿de quien piensas tu que se oyen o se bajan canciones por Internet? ¿Canciones de artistas desconocidos o canciones de artistas ya consagrados? ¿O de quien se emiten más canciones por radio o televisión, de los primeros o de los segundos?
Creo que está claro que lo más difundido es lo de los autores ya consagrados. Anda que cuando les interesa hacer promoción de un determinado autor o de una determinada canción, no nos los pasan una y otra vez, muchas veces hasta el aburrimiento…
Bueno pues esos autores no son precisamente los pobretones del panorama. Al contrario, generalmente son los que tienen una mejor situación económica. ¿O crees que los Alejandro Sanz, Shakiras, Madonnas, Springsteens, y tantos otros verán en peligro su economía porqué en un club de jubilados se pasen por televisión sus canciones sin que esa sociedad saque un buen mordisco?
Creo que no, pero esa SGAE parece una organización muy poderosa y capaz de perseguir judicialmente lo que ellos entienden como una conculcación de los derechos de los autores. Parece que estén dispuestos a invadir y controlar cada vez más los ámbitos donde se pueda oír o ver alguna manifestación artística por la cual ellos piensen que deban de cobrar. ¿Qué haces con el teléfono Antonio, a quien llamas?
¡Jodeeer, menos mal que me he dado cuenta! Estoy llamando mi mujer, para que retire el canario de la galería y le tape la jaula para que no cante. Solo faltaría que algún inspector de la SGAE le oyese…
No, ¿Qué pasa?
Por lo visto pretenden que las peluquerías les paguen un canon por poner la radio para distraer a sus clientes. ¡Ah! Y que también paguen ese canon los clubes de jubilados por ver la televisión en sus locales.
Vaya…, no parece muy justo. ¿Y tú que piensas de eso?
Bueno, tú sabes que el gran argumento de la SGAE es que si se piratean las canciones y que si no se paga su canon en las audiciones públicas, los autores no recibirán la retribución que les corresponde y se pondrá en peligro su supervivencia como artistas. Pero yo creo que esto es un enfoque tendencioso de la cuestión. Porqué ¿de quien piensas tu que se oyen o se bajan canciones por Internet? ¿Canciones de artistas desconocidos o canciones de artistas ya consagrados? ¿O de quien se emiten más canciones por radio o televisión, de los primeros o de los segundos?
Creo que está claro que lo más difundido es lo de los autores ya consagrados. Anda que cuando les interesa hacer promoción de un determinado autor o de una determinada canción, no nos los pasan una y otra vez, muchas veces hasta el aburrimiento…
Bueno pues esos autores no son precisamente los pobretones del panorama. Al contrario, generalmente son los que tienen una mejor situación económica. ¿O crees que los Alejandro Sanz, Shakiras, Madonnas, Springsteens, y tantos otros verán en peligro su economía porqué en un club de jubilados se pasen por televisión sus canciones sin que esa sociedad saque un buen mordisco?
Creo que no, pero esa SGAE parece una organización muy poderosa y capaz de perseguir judicialmente lo que ellos entienden como una conculcación de los derechos de los autores. Parece que estén dispuestos a invadir y controlar cada vez más los ámbitos donde se pueda oír o ver alguna manifestación artística por la cual ellos piensen que deban de cobrar. ¿Qué haces con el teléfono Antonio, a quien llamas?
¡Jodeeer, menos mal que me he dado cuenta! Estoy llamando mi mujer, para que retire el canario de la galería y le tape la jaula para que no cante. Solo faltaría que algún inspector de la SGAE le oyese…
























