04 de febrer 2007

¡Teno miedo!

¡Teno miedo! ¡Teno miedo! La niña pintaba en su cara una expresión de angustia, mientras se agarraba a la cabeza de su padre, un chico fortachón y alto que la había subido a sus hombros. Yo miraba la escena, acordándome de mis nietas que reaccionan de la misma manera. La diferencia estaba en los rasgos de la chiquilla, francamente orientales y con esa armonía que los ingleses saben definir muy bien diciendo que una niña es “cute like a button” (una monada). Y ayer vi un documental sobre la explotación de las trabajadoras en una fábrica de tejanos china. Una de ellas no podía regresar a su casa por año nuevo, debido a que no le habían pagado lo suficiente como para tener dinero para el viaje, pese a haber trabajado día y noche (literalmente) a fin de que el encargo que había recibido la fábrica estuviese a punto en la fecha solicitada. La niña, una china muy joven, diría yo adolescente, rememoraba con tristeza los ritos tradicionales que su familia acostumbraba a realizar por Año Nuevo y que en esta ocasión se los perdería. Sus emociones podían ser las de cualquier habitante de este planeta que se pierda similar ocasión, sea Año Nuevo, Navidades el Día de Acción de Gracias, o el Ramadán. No se muy bien si este último es el caso, desde el punto de vista de celebración, perdón por mi ignorancia. Todos los seres humanos son iguales. Tiene las mismas emociones y son capaces de las mismas acciones positivas o negativas. Es la cultura y el ambiente lo que determinan pautas de conducta que pueden oscilar desde la extrema solidaridad hasta la más terrible explotación y maltrato a otros seres humanos generados por el odio o la ambición. Por eso me subleva leer en el periódico de ayer que en Holanda varias personas han rechazado la intervención como oficiante para su boda del hombre que debía hacerlo, solo por el hecho de que era negro. Me vuelve a la memoria la escena del otro día. Una vez en el suelo la niña vio a su madre, que estaba a mis espaldas. Se le iluminó la cara y fue corriendo a abrazarla. Como también hacen mis nietas. Me volví hacia su padre y le dije: hay cosas que valen la pena ¿no?Foto gratuita niña cansada llorando y frotándose los ojos

03 de febrer 2007

El jardinero fiel

Ver online El jardinero fiel Pelicula Online The Constant Gardener ...
“El jardinero fiel”. Acabo de cerrar las últimas paginas del libro, donde el escritor pretende dejar claro que todo parecido con la realidad es pura coincidencia. Lastima que la prensa le contradice. Es evidente que John le Carré tampoco cree en ello y sus manifestaciones son solo un intento de salvaguarda frente a posibles demandas. El fraude ético en la comercialización de productos farmacéuticos es largamente publicitado. ¿Cómo puede ser que algo relacionado con el bienestar de la gente en todos los países del mundo pueda estar en manos de gente desaprensiva, amparados en nutridos bufetes de abogados que perciben minutas astronómicas para proteger a los que toman decisiones perjudiciales para la humanidad? Digamos directivos de grandes empresas orientados a conseguir sustanciosos beneficios para los accionistas de sus firmas y de paso pingües ingresos para ellos mismos. O por lo menos esto es a lo que apuntan los comentarios incluidos en las siguientes direcciones de webs… entre otros muchos miles. 
 
http://www.usdoj.gov/opa/pr/2005/September/05_civ_489_spanish.htm http://blogs.periodistadigital.com/industriafarmaceutica.php/2006/12/02/freno_a_las_mafias_de_los_medicamentos  
 
Muestra de estas situaciones es la lucha legal de los emporios farmacéuticos para que los países de tercer mundo no puedan producir medicamentos genéricos de bajo coste, como por ejemplo contra el sida, que supondría perder los enormes beneficios de la comercialización de estos medicamentos a los precios estipulados para los países del primer mundo. Problema más abusivo si tenemos en cuenta que los costes de investigación y desarrollo de estos medicamentos seguramente está más que amortizado. Ahí está el contencioso con la India por fabricar genéricos a bajo coste. ¿Qué juez se atreverá a negar el derecho a la vida de tanta gente? ¿Quién se atreverá a sancionar por ello a países como La India – 1.100 millones de habitantes – o China – 1.300 millones de habitantes? Pero todo esto que expongo es solamente una presunción, como dice John Le Carré y este blog no es responsable por el contenido de publicaciones de terceros.
 
Bueno, a ver, ¿cual cojo para mi resfriado?

05 de desembre 2006

EL REGALO

Me he cruzado con él esta mañana muy temprano, cuando iba hacia la oficina. Normalmente no me hubiera fijado, puesto que a esas horas… Pero venia de frente y era inevitable que le viese.

Se trataba de un hombre de mediana edad, con aspecto de trabajador manual. Llevaba una camisa a cuadros y una cazadora algo deslucida. En fin, su aspecto era algo descuidado.

Sus cabellos parcialmente canos enmarcaban una frente en la que destacaban dos gruesas venas marcadas en las sienes.

Pero lo que más llamaba la atención era la sonrisa. Esa sonrisa era la de una persona que se recrea pensando en algo que podría acontecer en lo inmediato. Era la sonrisa de un niño que esconde detrás de la espalda el cenicero que ha hecho en el colegio con pinzas de madera para la ropa y que le va a regalar a su progenitor en el día del padre.

Entre las manos, sujetándola con sumo cuidado, llevaba una caja envuelta en papel de regalo color rojo y atada con un lazo del mismo color. Era evidente que se estaba recreando anticipadamente de la escena que presentía que iba a vivir, entregando aquel regalo a su destinatario o destinataria.

Por un momento traté de imaginar quien sería el destinatario de aquel regalo. ¿Sería un niño o una niña, quizás suyos? ¿Sería una mujer, su esposa posiblemente?

De todas maneras me pareció raro que a aquellas horas mañaneras circulase aquel hombre con aquel arrobo en la expresión si es que el o la destinataria del regalo era alguien de su entorno familiar. A lo mejor se trataba de un hombre separado que acudía por la mañana a ver a un hijo o hija en el día de su santo o cumpleaños y no podía resistir la espera para entregar el regalo y ver la expresión de felicidad de quien lo recibiría.

¿Y si fuese un regalo dedicado a un compañero de trabajo? ¿O tal vez a una amante a quien pensaba sorprender cuando saliese de casa, una vez alejada del marido?

Tantas suposiciones me crearon una gran curiosidad y decidí seguirle discretamente para tratar de averiguar que ocurría con aquel regalo. Dejé que se adelantase una veintena de metros por delante de mí y eché a andar, intentando aparentar un aire despreocupado, como si siguiera el itinerario que me convenía, cuando en realidad iba en el sentido absolutamente contrario.

El hombre se paró un momento en el paso de cebra de la Avenida de Roma y yo me detuve ante el escaparate de una agencia de viaje, simulando que examinaba atentamente los reclamos publicitarios para el largo puente que se avecinaba. Países exóticos, Caribe, Canarias, Andorra…Busqué instintivamente los anuncios de viajes al Japón.

Hace tiempo que tengo ganas de visitar el Japón. Contribuyen a ello los libros de autores japoneses que últimamente me ha dado por leer: Murasaki, Kawabata, Murakami, Yoshimoto…escritores que me han proporcionado una imagen idealizada que quizás no se corresponde con la realidad. Seguramente también han influido las crónicas que lacelia escribe en su blog “japanizeme”, tan cuotidianas y que son a la vez como una ventana donde asomarse a un mundo que me parece tan distinto del nuestro.

Salí de mi ensimismamiento y mire al paso de cebra, dándome cuenta de que el hombre del regalo había desaparecido. Por un momento pensé en desistir de mi persecución, pero, pudo más mi curiosidad y anduve hasta la esquina, atisbando a derecha y a izquierda, a ver si lo localizaba. Nada. Lo había perdido. ¡Qué lastima!

Sin embargo, al arrancar un autobús que estaba detenido en una parada al otro lado de la Avenida, le vi de nuevo, andando entre la gente que caminaba por aquella acera. Apreté el paso para recuperar el terreno perdido y le seguí nuevamente a distancia, hasta que llegó a la esquina con la calle Entenza, que tomó girando hacia la izquierda.

Allí se me antojó que aquel seguimiento no parecía tener mucho sentido. ¿Y si al final entraba en un portal o en un local, desapareciendo de mi vista? No habría conseguido satisfacer mi curiosidad y habría perdido irremisiblemente el tiempo. Pero nuevamente pudo más en mí el afán pesquisidor y continué. No en vano de niño un familiar me llamaba Tribulete, el reportero del “Chafardero Indomable”.

El hombre siguió su camino y aunque desde mi posición no podía verle la cara, adivinaba que aquella sonrisa que tanto me había llamado la atención, seguía pintada en sus facciones.

Cambié de acera, puesto que íbamos a pasar por delante de la cárcel Modelo y en aquel lugar, de haber mirado aquel hombre hacia atrás hubiera quedado yo en evidencia, dada la escasa circulación peatonal que había en la zona.

No obstante, lo que si había era una cola de personas al lado de la puerta de la cárcel, que supuse serían las que acudirían a visitar a los presos allí retenidos. El hombre siguió avanzando y cuando estaba a punto de rebasar dicha cola, dio media vuelta y se incorporó a ella.

Resguardado desde un portal me quedé mirando la escena con un sentimiento confuso y sorprendido. Y la sonrisa continuaba asomada a la cara de aquel hombre.

20 de novembre 2006

VIURE...O NO.

Son 17 Euros….

La caixera m’allargà el tiquet i jo vaig treure la cartera per pagar. Aleshores en aixecar la vista vaig veure la Dolors. Feia temps que no els veia a ella i al seu marit, malgrat que tenim apartaments ben a prop l’un del altre, a la platja.

Vaig buscar a l’Enric amb la mirada, tot pensant que estaria buscant alguna cosa per els prestatges del super i no el vaig veure. Be - vaig pensar – la Dolors haurà baixat a comprar tota sola.

Tot cridant-la m’hi vaig acostar, assenyalant-li a la meva dona – Mira qui hi ha allí!

Hola Dolors, quant de temps! – De primer va mirar com si no ens reconegués, però de seguida un somriure l’il·lumina la cara: Jordi! Es veritat, quant de temps!

Amb la Dolors i el seu marit, junt amb altres companys, havíem compartit temps de política i esperances. Vam treballar per el nostre país en el nostre àmbit i malgrat que l’evolució ens ha tornat mes be escèptics, sempre que ens hem trobat, hem acabat parlant d’aquells temps i del que ha esdevingut tot.

I l’Enric? No es aquí amb tu?. – Un núvol li emboirà els ulls - l’Enric... l’Enric fa tres anys que va morir. Un càncer se’l va endur en vuit mesos.

Tot d’un cop, l’escenari que ens envoltava em va semblar irreal, com si s’hagués obert una porta a un altre dimensió. Em va venir a la memòria la cara de l’amic, sempre rialler, amb la pipa penjant de la boca. La seva conversa trufada d’humor i ironia...

La meva dona i jo ens vam mirar, sense saber ben be que dir i la conversa es tornà tòpica. Ens vam acomiadar:

A veure si ens veiem mes sovint...ah, dons jo pujo freqüentment, com a poc una vegada el mes...oh, i tant que ens veurem, mira aquests son el nostres números de telèfon...

En la resta del dia em va venir un pensament recurrent. Si creiem durant molt de temps que una persona que va morir es encara viva, l’hem fet viure mes?

04 de novembre 2006

UTOPIAS VARIAS


Hace más de un mes desde la última vez que publiqué algo en mi blog. Desde entonces han ocurrido muchas cosas, entre ellas las elecciones al Parlament de Catalunya.

El panorama a la vista del resultado de las elecciones resulta complicado. Los analistas políticos se devanan los sesos para encontrar la originalidad en sus sesudas reflexiones que les permita adivinar que es lo que va a ocurrir. Pactos, pactos, pactos…

Y mientras tanto la ciudadanía asiste perpleja a este espectáculo, preguntándose hasta cuando los políticos van a dedicarse a sus estrategias para conseguir situarse en el poder y mantenerse en él, más que a resolver los problemas de la sociedad. Para muestra de ello basta con leer las cartas dirigidas a los periódicos por sus lectores, tratando de discernir naturalmente cuales son objetivas y cuales son las que expresan una determinada forma de ver el problema con afán partidista.

CIU intenta recuperar el gobierno de la Generalitat, que pese a haber ganado en las elecciones, está claro que no alcanzará si se reedita el tripartito. Mas parece que quiere reconstruir puentes, pero lo tiene difícil después de haber utilizado estrategias de campaña agresivas, que si bien la habrán servido para reforzar su voto nacionalista, le han granjeado severas enemistades.

PSC ha perdido posiciones y ellos mismos reconocen que las vicisitudes del famoso tripartito les han perjudicado, aparte de que su candidato, Montilla, no parece haber alcanzado el grado de notoriedad suficiente. Pero aún así parece que prefieren correr el riesgo de renovar un tripartito en según que condiciones, antes que pactar con CIU.

ERC por lo menos han sido sinceros y reconocen que no han obtenido los resultados que esperaban, pero al mismo tiempo se regocijan pensando que siguen siendo clave para gobernar, bien sea con PSC, o bien con CIU. Y se dejarán querer. De momento ya han planteado sus exigencias al PSC para formar parte del Govern, una de ellas que Carod sea de nuevo Conseller en Cap, cargo del que se le expulsó en la anterior legislatura. De hecho ERC en pleno fue apartada del Govern por su rechazo al Estatut de Catalunya. ¿Estarán ahora dispuestos a aceptarlo? ¿O quizás el PSC estará ahora dispuesto a pasarlo por alto?

ICV ha mejorado sus resultados y es optimista respecto de su participación en el Govern. Inmediatamente después de conocer los resultados de las elecciones, su líder, Saura empezó a frotarse las manos, pero a medida que pasa el tiempo, se le va congelando la sonrisa y es que el peso de sus 12 Diputados puede ser al fin y al cabo muy relativo.

PP ha resistido. Piqué se puede dar con un canto en los dientes, porqué las expectativas eran mucho peores, pero su peso no basta para decantar la balanza. Aparte de que en Catalunya resultan difíciles de aceptar las agresiones de los Zaplana, Acebes, etc. políticos que utilizan el enfrentamiento con Catalunya para tratar de sacar rentabilidades políticas en otros frentes. Quizás no han entendido todavía que atacando a los partidos catalanes por defender Catalunya, atacan a la base identitaria catalana y por tanto estos ataques se visualizan como una ofensa hacia todo lo catalán. Incluso gente de derechas que podría votar al PP en Catalunya y que lo han votado en el pasado, lo percibe así. Hasta Rajoy lo ha comprendido finalmente y junto con Arenas está tratando de desmarcarse de los citados Zaplana y Acebes.

Y Ciutadans aparece. Como en uno de los mejores escenarios de Boadella, ¡zas!, ahí tenemos un partido que pretende ser objetivo y seguramente muchos de sus postulados podrían ser compartidos por bastantes votantes en Catalunya, pero su estilo, me temo que su estilo, de seguir así, no encajará. Boadella, mostrando el papel de periódico que va a utilizar mientras entra en el baño, hará gracia como espectá-culo, pero de espectáculos me parece que la ciudadanía ya está un poco cansada.

Me da la impresión que la ciudadanía lo que quiere es a unos políticos que sepan gestionar el gobierno, renunciando si es necesario a las presuntas grandes ideas políticas y no buscando constantemente el enfrentamiento del tipo prensa rosa. Naturalmente que hay diferencias entre los distintos sistemas sociales, económicos o asistenciales que defienden los distintos partidos, pero en la actualidad la distancia no es tan grande.

Un sistema liberal que sepa actuar en contra de la corrupción, que sepa construir un marco donde los ciudadanos tengan opciones para desarrollarse y vivir sin la presencia de un estado omnipresente, que tenga capacidad para la redistribución de la riqueza y que sepa llevar adelante políticas sociales que favorezcan a los ciudadanos y además que todo ello lo haga sin estar buscando constantemente la rentabilidad en el voto de los ciudadanos, estaría muy próximo a un sistema de izquierdas, enmarcado en una economía de mercado, que fuera capaz de crear un escenario suficiente para el desenvolvimiento de las empresas, creadoras en definitiva de riqueza, sometidas sin embargo a un efectivo control para evitar abusos de empleadores sin escrúpulos o de contabilidades creativas.

¿Parece una contradicción? Puede ser, pero parece ser que no soy el único que piensa así. El propio Carod, líder de un partido que se autodenomina de izquierdas, preconiza una política no intervencionista por parte del estado, lo que parece un sistema más bien liberal.

También hay que saber vivir el presente y vislumbrar el futuro. En esta última semana han surgido voces clamando que nos estamos cargando el planeta. Que los recursos, como por ejemplo los peces, no son ilimitados. Que si no sabemos racionalizar el uso de la energía o del agua tendremos dificultades antes de lo que pensamos.

Por eso es más importante renunciar a las ideologías basadas en lo que ocurrió hace mil años y construir hacia el futuro. Para ello no andamos sobrados de talento y creo que la posibilidad de vencer estas dificultades futuras aconseja no renunciar a las aportaciones que una visión objetiva puede facilitar, venga de izquierdas, de derechas, de musulmanes, de cristianos, sean de la raza que sea…siempre y cuando estas aportaciones no estén presididas por la defensa a ultranza de eso tan manido: ¿Qué hay de lo mío?

Las ideas que pueden surgir como resultado del esfuerzo intelectual de diez personas pensando en sintonía, serán siempre más efectivas que el resultado del esfuerzo de dos personas pensando en clave partidista, cuyas ideas estarán condicionadas por esta falta de objetividad.

Sin embargo, las noticias que leemos a diario no parecen muy optimistas. Los comportamientos individuales como la falta de respeto están presentes cotidianamente: ataques a profesores o a otros alumnos, violencia gratuita hacia otras personas, como ese individuo que se dedica a propinar palizas a los paseantes de las Ramblas; estafas a los ciudadanos explotando la picaresca o amparándose en los recovecos de las leyes; escalada de situaciones de poder por parte de gobernantes que lo justifican diciendo que así defienden los intereses de sus representados. Miedo me da que las potencias occidentales detenten la capacidad armamentística ofensiva que tienen y mi miedo se acrecenta cuando veo que hay naciones cuyos gobernantes se sienten tentados de representar el papel de David frente a Goliat: Corea, Iran.

Por todo ello pienso que los políticos tienen que hacer un tremendo esfuerzo. Se que es mucho pedirles. Que es una utopía casi. Pero tienen que ponerse de acuerdo para GOBERNAR, que es lo que los ciudadanos les demandamos. Que se escuchen con tolerancia los unos a los otros. Para que traten de resolver los problemas que cito y otros. Para que traten de crear un marco donde se pueda desenvolver una sociedad más justa, en lugar de trasladar su crispación a quienes van a votarles. Para que los únicos cohetes que exploten sean los de fuegos artificiales y aún.

Pienso que un buen indicativo de que la gente demanda esta presunta utopía es la fuerte abstención que en cada nueva celebración de elecciones se va registrando.

¿Para cuando una manifestación de personas en la calle que reivindique esta utopía?



24 de setembre 2006

DIFICIL DILEMA

Ho he vist per T. V. fa un moment. He vist com joves irats increpaven a persones que havien anat a la Plaça Sant Jaume per a escoltar el pregó de l’Elvira Lindo, perquè aquesta escriptora ha fet el parlament en el seu idioma, en castellà.

Difícil dilema. Si dic que estic d’acord amb que l’Elvira Lindo fes el parlament en castellà, els joves irats diran que soc un botifler. Si m’alineo amb les seves tesis, em sento malament. Però tampoc veig be als Ciutadans per Catalunya, mai no he sintonitzat pas massa amb l’Albert Boadella i soc del parer que han utilitzat la polèmica per a obtenir publicitat gratuïta.

No soc cap botifler. Em sento català i he treballat per el meu país, cosa que segurament molts dels irats no ho han fet. Tinc amics a moltes parts. Amics que parlen molts idiomes i amb els qui estic d’acord o no, però el que m’importa d’ells es la seva amistat i per això no m’importa l’idioma en el que parlin. I m’estimo el meu mes que molts del qui ara diuen que se l’estimen, però que no el van haver d’aprendre d’amagades com jo.

Tot això està carregat d’una forta simbologia. El problema es que en aquestes alçades de la civilització i a la meva edat dono mes importància a les persones que als símbols. I persones hi ha de bones i dolentes per arreu. Els catalans no tenim la certesa d’estar en possessió de la veritat, com no ho pot estar ningú, sigui d’on sigui.

Simpatitzo amb l’Elvira. M’agrada el seu humor festiu i socarro al mateix temps i penso que no se li hauria d’haver fet això. Tot i així suposo que ella sap que uns quants xisclaires no representen al país.

El problema es que qui es veu, qui surt a les noticies, no som els ciutadans que ho hem trobat malament, si no els qui amb el seu comportament han donat peixet als nostres detractors.

De vegades tinc la sensació de que enlloc d’anar cap endavant, anem cap endarrere. Ja se que això no es cert, que es una sensació, però es inevitable que veient el que passa, com funciona la societat, els odis, els egoismes, l’enveja, l’explotació d’uns per altres, l’afany de poder , la manipulació per sobresortir alguns damunt d’altres menys afavorits, tot això reforci aquesta sensació meva

No crec que el ser humà en si hagi canviat tant. Vull dir, canvia la tecnologia, els avenços mèdics, el coneixement propi i de l’entorn, la facilitat per aconseguir coses, però en definitiva les nostres passions, allò que condiciona les nostres conductes segueix sent el mateix que fa milers d’anys. Pretenem posar-nos l’etiqueta de societat civilitzada, però a la que ens descuidem se’ns escapen els instints bàsics i a fer punyetes: el maltractament, el menyspreu, el robatori no sols dels bens físics, sinó també de l’autoestima, de la moral, la picaresca, la degradació pròpia i aliena, està ben present, només hi ha que obrir el diari cada dia i llegir el recull de noticies.

Aquesta vegada volia escriure quelcom de positiu i optimista. Ho sento. No me’n he sortit. Possiblement estigui influenciat encara per el llibre que he llegit la setmana passada: “Las partícules elementals” de l’escriptor francès Michel Houellebecq. Era un llibre que havia agafat un munt de vegades del taulell de les llibreries, però que llegint-ne la ressenya fins ara havia tornat a deixar, perquè em semblava de difícil lectura. I certament, malgrat la rapidesa amb el que l’he llegit (tres dies), el llibre m’ha semblat difícil. De primer m’ha copsat com una bufetada. Desprès l’he analitzat amb mes tranquil·litat i he arribat a la conclusió de que no hi havia per tant i que l’escriptor va usar i abusar de trucs literaris per a crear un fort impacte en el lector.

Tot i així no es que no hagi entès el que l’escriptor trasllada en el seu llibre, al contrari, possiblement perquè ho he entès massa be, el llibre m’ha semblat dur i gens esperançador tot i l’acabament - homenatge a l’Aldous Huxley.

Aquí està segurament el problema. Quan vaig llegir “Un mon feliç”, tenia gairebé 16 o 17 anys i no em va semblar malament. Be, el vaig veure mes com a un llibre de ciència ficció, malgrat les connotacions socials que suggeria, la contemplació d’una societat avançada en lo tecnològic, però sotmesa a rígids criteris: et deixem ser feliç fins a...les normes estan omnipresents per arreu, marcant quina ha de ser la conducta i fins i tot la mort està programada en un moment determinat, perquè com que no hi ha envelliment, la natura no pot seguir el seu procés.

L’Houllebecq explora un mon sense esperances, insatisfet per tot, persones incapaces de comunicar-se i que son víctimes d’elles mateixes, abusadors, gent a qui la sort no l’afavorit i els demés els han ensorrat encara mes. El fotut de tot això es que mirant al voltant en podeu veure de persones així i mes fotut encara, que la societat camina cap a aquesta normativització i uniformitat Huxleyana, homenatjada per l’escriptor i que va entrant cada vegada mes a la vida individual de les persones, a traves de les lleis i de les prohibicions.

Qui te el poder, incapaç de obligar objectivament a que compleixi les normes de convivència i de respecte qui no les compleix, opta per a treure normes cada vegada mes restrictives, que afecten a tota la societat de manera indiscriminada. Ho deia aquest dissabte el Gregorio Moràn en la seva Sabatina intempestiva:

“La llei anti-tabac i les mesures contra les begudes alcohòliques, emmascarada amb aquesta vulgar deriva urbana anomenada botellón , no son altre cosa que una prova del menyspreu del ajuntaments (jo diria de mes institucions) a l’urbanitat, perquè amb el simple compliment de la normativa existent n’hi hauria prou per a afrontar la pesta. Això si, si tinguessin ganes i valentia per a assumir-ho. Els nostres dirigents no prenen mesures perquè els falta valor polític per a assumir-les, fan lleis i així traslladen la responsabilitat als jutges i ells se’n van “de rositas”. La misèria de la nostra classe política es la del serrall: castració i bon talant”

No en puc estar mes d’acord i encara que l’article del Morán es referia essencialment a fumar, beure i alimentar-se, la veritat es que aquesta normativització de l’esfera privada de les persones va cada dia mes enllà coartant la llibertat dels qui en exercici de la seva responsabilitat no en cometen d’abusos.

I d’altre banda, em quedo realment perplexa del poc sentit que hi ha sobre el que es admissible no ja en relació al propi físic, sinó en el respecte de la societat en que es viu. Estem instaurats en un ambient de tot val i ràpid, sense pensar en els demés.

Hi ha prou en veure les fotografies de gent pixant pels carrers, o fent soroll amb bongos fins a les tantes de la matinada, o posant en perill l’integritat d’altres persones, sense que els importi res, tot pensant que estan fent us de la seva llibertat. I la dels qui no participant? Tot això propiciat per una parafernalia de festes sorolloses com les d’aquesta Mercè, destinades a complaure precisament als qui cometent excessos. Quant costarà tot això? Es deu finançar amb el que es cobra de multes?

Per cert, a Madrid fan també coincidint am la Merçé la “Noche Blanca”. Tot assenyala que tornem als temps del “panem et circensis”, si be en aquella època el finançament de les festes sortia de la butxaca de qui volia accedir a un càrrec.

Deu de ser un cop mes una qüestió generacional. Mes d’una vegada em sorprenc intentant comprendreu, tot pensant en el que els meus pares opinaven del que feia la joventut quan jo tenia vint anys i clar a ells tampoc els semblava massa be. Però en aquella època el Born no feia pudor a pixums i em pregunto: a qui dimonis li pot agradar això?

I com es pot fer que els dirigents acompleixin amb els seus compromisos electorals i no es dediquin únicament a perseguir els vots intentant satisfer a qui no s’ho mereix.?

Els polítics haurien de tenir mes en compte als ciutadans que no sortim a les noticies. I els irats haurien de tenir mes en compte el que pensa la majoria de la gent, perquè el que passa en el carrer, aquestes divergències i egoismes ja els va be a uns quants. Anar endavant per mi es evolucionar cap una convivència raonable, amb respecte i llibertat. Que no ens colin un mon a lo Huxley.

I això també ha de suposar que alguns entenguin que ser català no vol dir anar a xiular a l’Elvira Lindo. Ni sostreure’s de les obligacions que un càrrec públic – per el que es cobra - imposen als dirigents polítics quan estan al servei del poble, que no es exclusivament el del seu partit.

17 de setembre 2006

LAS VACACIONES TERMINARON

Las vacaciones terminaron. El verano, que no el calor, se está acabando. Los días se acortan ya. Llueve en la mayor parte del país.

¿Y en que noto yo todo esto? En que estoy en la T4 del aeropuerto de Madrid, en que mi vuelo tiene un retraso de una hora y media y en que nuevamente estoy estresado.

Claro que me quedan los recuerdos – borrosos por momentos - de este intervalo feliz y despreocupado, lleno de sol, mar (algo borrascoso a veces), navegaciones azarosas, noches brillantes y lecturas pacíficas, en la actitud en que las leo, no en lo que me inspira su contenido.

Pero ya es hora de volver a la realidad y enfrentarse a la dura y cotidiana realidad ¡aún no me he jubilado!

Me he pasado el verano guardando recortes de periódico, por aquello de que su contenido merecería en un momento u otro un análisis, una crítica severa, una disección a fondo, o simplemente mi más rendida admiración. Y ahí están. Bueno, escaneados, porqué de lo contrario mi mujer me hubiera dado ya a elegir: o los papeles o yo. Los tengo de todos los colores: Kayukos incesantes, alcaldes reciclados, mala leche imperante en general, celebraciones contenidas, guerra en el Líbano, en Afganistán, en… y en… y en…. y….presuntos atentados terroristas en ciernes.

Austriaca secuestrada, ¿recuperada?, Nóbel fallecido, musulmanes cabreados con el Papa. En fin un verano completito.

Los voy pasando ante mi vista y me detengo ante uno: La nueva religión de India.

La India es un país exótico, contemplado desde los ojos occidentales, pero parece que el misticismo de la religión en la India está siendo cambiado rápidamente por otra religión, digamos una transformación radical, de la mano de un aumento de bienestar social – todavía muy lejos de lo que estamos acostumbrados en países con renta per cápita más elevadas – pero que va avanzando.

Diría que de forma parecida a como lo hace la China, llegando de manera incipiente a estos beneficios de carácter social, pero de forma más acusada a lo que de malo tiene también la sociedad occidental.

La India, no hay que olvidarlo, tiene 1.100 millones de habitantes, tras de la China, con 1.300 millones. Más de 2.400 millones de persona a quienes está llegando la sociedad de consumo, colándose por la ventana que tienen en cualquier habitación de su casa.

Dice el artículo, que la nueva religión en la India ya se está dejando de vacas sagradas y de santones, de Mahabaratas o Ramayanas, que prima la TV, el cine (¡Bollywood!), el consumo, el lujo y la tecnología.

No me parece mal del todo, si ello contribuye a mejorar su nivel de vida, sus sistemas de previsión para los ciudadanos, su bienestar. Me temo no obstante que se saltarán un montón de capítulos de ese libro, olvidando a pasos agigantados su sabiduría ancestral, a la velocidad con que cuando se conocen aquellos aspectos más vacuos del bienestar, se pretende asumirlos y disfrutarlos.

Ver si no el efecto de llamada para los inmigrantes de los países africanos o de Asia.

De piedra me quede en una ocasión cuando supe que una de las religiones más importantes del mundo junto con la budista, el jainismo de la India, consideraba como el mayor pecado de un ser humano el causar daño a un ser vivo, a la tierra, al aire o al agua, puesto que piensan que tienen alma. ¿Ecologistas “avant la lettre”, del siglo IV antes de Jesucristo?

Cada doce años los jainistas celebran una gran fiesta a los pies de la estatua de Gomestawara (el de la foto), que tiene 18 metros de altura. Pero me temo que al paso que van, acabarán vendiendo la estatua como propaganda externa de un Sex Shop.

Y mientras tanto en Occidente seguimos a lo nuestro: Aviva en el Reino Unido (Conglomerado asegurador, Norwich Union, etc.), recortará 4.000 empleos, como parte de un plan de reducción de costes para aumentar su rentabilidad y anuncia que se ofrecerá a 1.000 de estos empleados su traslado a…la India.

Su director Patrick Snowball (bonito apellido) destaca que estos recortes son necesarios para mejorar la eficiencia de la Compañía, ya que los clientes tienen acceso cada vez más a las nuevas tecnologías, uno de cuyos productores importantes es precisamente ese país. La India es uno de los mayores generadores de ingenieros en sus universidades.

En fin, mundo revuelto. Saludos.