09 enero 2016

La mayoría de los agresores de Colonia eran sirios

Noticia del ABC de hoy. Tratándose del periódico de que se trata,  la noticia y el sentido que se le da habría que cogerlos con prevención.

Pero, no es solo el ABC el que se hace eco de estos sucesos, sino otros periódicos como el Huffington Post, que recoge con detalle lo que parece ser un ataque sincronizado en varias ciudades europeas, no solo en Colonia, también en Hamburgo, en Sttugart y asimismo en otros países como Suecia, Finlandia o Suiza.

Tremendo problema. El posicionamiento crítico en contra de los inmigrantes que llevaron a cabo los asaltos genera automáticamente la calificación de xenófobo para quien lo expresa, pero… es lícito este desarme moral?

¿Por qué se puede censurar un delito si lo comete un occidental, pero hay que otorgar el beneficio de la duda si quien comete la agresión es un inmigrante? Inmigrante que en lugar de estar agradecido por el acogimiento que Europa le hace, ostenta una conducta tan reprobable.

No me parece que exista justificación para una conducta así. Y tampoco me parecería de recibo que alguien trate de aminorar su responsabilidad en base a que incorporarse a una sociedad tan distinta de la suya supone un gran choque cultural para los incorporados.
Se sabe de manera  fehaciente que entre los individuos agresores había refugiados con solicitud de asilo.

Además, leyendo con detalle como se realizaron las agresiones, sorprenden las menciones de que los atacantes estaban organizados en grupos de 20 o 30 personas y pese a que muchos estaban borrachos – o aparentemente borrachos – utilizaban llaves propias de artes marciales para inmovilizar a sus víctimas, hacerles tocamientos y robarles sus pertenencias.

La deducción alarmista de lo ocurrido es la de que posiblemente nos encontremos ante una acción en contra del modo de vida occidental. No les gusta la libertad que en Occidente disfrutan las mujeres. Y esto les lleva a tratar de introducir el miedo en una sociedad que ya ha superado muchos atavismos y se mueve con elevados niveles de respeto entre la gente. Sin soslayar que dentro de esta sociedad pueden existir también conductas reprobables,  pero no de la forma como ha estallado en estos días atrás.

Miedo me da de pensar que puede ocurrir el próximo febrero, cuando en Colonia se celebren los momentos álgidos de su celebre Carnaval, cuando ya no solo una sociedad en libertad conmemora estas fiestas como cualquier otra, sino que además se produce una eclosión de sensualidad típica de todos los Carnavales. Si ocurriera algo parecido a lo de Fin de Año, el miedo invadiría las relaciones entre personas y lamentablemente se otorgaría un nuevo argumento para los que si quieren armarse de razones desde posiciones ultraderechistas.

Y a partir de ahí surgen preguntas y preguntas: Europa, hace lo que debe de hacer para afrontar  la incorporación de esta avalancha de personas?

Por razones humanitarias no puede rehuir el dar asilo a quienes se ven en la disyuntiva de abandonarlo todo para huir de una guerra salvaje y de personas que han perdido su acerbo humano para convertirse en verdaderos monstruos. Tanto los que desde el poder utilizan todos los medios para masacrar a su propio pueblo, como aquellos que en nombre de la religión - la que sea - cometen las peores atrocidades.

Supongo que habréis tenido la oportunidad de leer hoy la noticia de un hijo que ha ejecutado públicamente a su propia madre en una ciudad siria, por el hecho de que la madre le solicitaba que dejase su pertenencia al Estado Islámico, a consecuencia del temor a que pudiese resultar muerto en los combates.

O la ejecución in situ de una mujer que amamantaba a su hijo en la calle, aún haciéndolo cubierta y tratando de apartarse de las miradas de los transeúntes.

¿Que clase de vesania es la que puede llevar a seres humanos a realizar estas barbaridades? Seres humanos sin comillas, porqué solo los seres humanos son capaces de llevarlas a cabo.

Y ante todo esto, la sociedad occidental parece que ve estos sucesos como si no ocurriesen a muy poca distancia de donde vivimos. ¿En aras a que mal entendido buenismo hay que bajar la guardia en estas cuestiones? ¿O es que el hedonismo imperante en Occidente nos impide interpretar estos símbolos de alarma y cuando menos lo pensemos tendremos estos problemas en nuestras calles?

Es que los toques de atención que nos han dado con los atentados de Paris, Londres, Madrid, etc. No han sido suficientes? Y ahora con estas últimas agresiones…Parece confirmado que parte de los terroristas autores de la masacre de Paris se infiltraron entre los refugiados que llegaban a través de Grecia.

Acogimiento si, ayuda si, pero control. Filtros para que no se cuelen elementos indeseables. ¡¡Que los Gobiernos europeos se pongan de una vez de acuerdo en algo que no sea meramente decorativo y actúen!!.  Y si esto supone pérdidas de libertad, me pregunto ¿que es peor, perder libertad al atravesar fronteras o perder la vida en un atentado?

También me pregunto a que ha venido la generosa subvención otorgada a Turquía para que frene la riada de personas provinentes de Siria. Cosa que según parece no se ha logrado o es que quizás ni siquiera se ha intentado. Mientras este país se dedica a masacrar a los kurdos,  que son los únicos posiblemente capaces de actuar con  cierto éxito en contra del Estado Islámico. Y según parece, para proteger intereses petrolíferos de los pozos explotados por EI cuyos beneficiarios serían personalidades turcas.

Mientras tanto una ONU absolutamente inoperante no sabe resolver ninguno de los numerosos conflictos activos del planeta, en Oriente Medio, en África, en el Pacífico... ¿Para que sirve?

Occidente necesita un rearme moral. Es víctima de su propio bienestar y de las buenas intenciones para ayudar a otros, sin afrontar la base de los problemas, que no consisten en asignar cuantiosas ayudas económicas para paliar los efectos de la gestión de dictadores, sátrapas, gurus religiosos o simple y directamente asesinos que explotan y asolan a sus propios pueblos o a otros. Empieza por tener claro que pertenecemos a la humanidad, pero también a ciertas formas de cultura y tradiciones, que otros no vacilan en utilizar en contra nuestro, mientras que ellos no renuncian ni un ápice en mantener a ultranza criterios irreductibles.

Está muy bien ayudar, pero hemos de ser conscientes de nuestros valores y que no hemos de renunciar a ellos, ni que sea por una cuestión puramente estética, porqué están en juego precisamente los niveles de civilización y libertad que hemos conquistado y asumido. Considero un error lo que se está haciendo por ejemplo en Inglaterra, avanzando la selectividad para que no coincida con el Ramadan, lo que afectaría a 1 de cada doce alumnos. Ignoro que piensan los otros once, pero me pregunto, ¿si los cristianos solicitasen que se cambien las fechas de exámenes, porqué les pillan demasiado cerca de Semana Santa, les harían caso?


Y encima se quejan de que la sociedad occidental hace muy poco para su integración. O quizás lo he entendido mal y lo que hemos de hacer es integrarnos nosotros a sus valores y costumbres. No es un comentario malicioso, es simplemente para enlazar con la noticia  que ha generado este escrito.

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