30 mayo 2014

A reventar-ho tot!

La velocitat en que la societat actual assimila les noticies es cada cop mes i mes rapida. Arrivara un moment en que, com pasa a "Minority report", les noticies que es produiran dema, avui ja estaran oblidades.
Aquest dies l'atencio es centre en els esdeveniments de Sants, en l'assumpte del edifici ocupat, Can Vies i en les destroçes que els antisistema han fet al mobiliari urba. Es gruixut, si. Pero tant bon punt passi l'efervescencia de la questio, amb acord o sense, en poc dies haura passat a l'historia, com ha succeit en tants i tants episodis similars. Caixers reventats, contenidors cremats, joves emprenyats i enmascarats i policia repartint. Quedaran unes actuacions judicials, amb tendencia a convertir-se en quelcom emprenyador, que es resoldran mes tard o mes aviat amb intent de suavitzar i intentar que la cosa no doni massa feina.
Pero el fons de la questio no es resoldra ben be i en el futur, devant de situacions similars, esclatara de nou la violencia. La violencia es un recurs utilitzat moltes vegades amb intencions alienes a la questio. En aquest cas la violencia ha esclatat perque els interlocutors no han sabut afrontar el problema ni en el temps ni en la forma i sobre tot no han tingut prou confiança en ells mateixos per resoldre'l.
Si l'ajuntament tenia la rao en el cas, si s'havien fet ofertes interessants sistematicament rebutjades per l'altre part, (sembla que portaven quinze mesos negociant) cal fer les coses amb molta transparencia i publicitat. Perque a mi que no em diguin que no podien sospitar  que la reaccio al dessallotjament no seria com la que s'ha produit. I mes savent quina mena de persones violentes es mouen aprofitant els marges de la contestacio ciutadana: antisistemes, violents per la violencia, joves arrossegats per el romanticisme d'enfrontarse a "l'establishment" i provocadors. Gent que aprofita el legitim dret de protestar, per anar mes lluny i tractar de convertir cada protesta en una revolucio per a carregar-s'ho tot. 
Que les coses es podien fer d'altre manera ho demostra segurament el fet de que l'alcalde no ha dubtat en oferir la paralitzacio de l'enderrocament de l'edifici.
I de l'altre part, la posicio de no voler negociar amb l'administracio, revela una postura poc consequent. Estar sistematicament en contra de tot i negar-se a tenir qualsevol control sobre l'utilitzacio de bens o serveis publics es anar contra corrent. 
Es pot vestir com es vulgui, tot i que la tendencia es la de vendre-ho amb carrec a l'explotacio i a la perdua de drets socials, que sense dubte existeixen, pero que aixo no es resol reventant vidres de negocis o cremant contenidors. En una democracia, paraula de que molts se'n omplen la boca, pero que pocs saben que es realment, aixo s'ha de resoldre a les urnes.
Perque si tothom fes el mateix, us asseguro que les ciutats i els pobles serien un incendi continuu. Jo mateix em posaria a cremar els arbres i els contenidors del solar proper a casa meva, que l'ajuntament del meu poble hauria d'haver convertit fa anys en zona verda i on ara hi vol instal.lar un super.    
Penso que es millor trovar punts d'enteniment. I si no es troven, menys reventar coses i mes votar.
Per aixo cal que no s'oblidin les coses i que les noticies sobre el que ha afectat a la ciutadania es tinguin present quan arriven les eleccions. I els que vulguin desfogar-se, que ho  facin practicant esports.

26 mayo 2014

Paradojas no tan paradógicas

Un buen amigo se pregunta en su blog por la aparente paradoja de que se de a catalanes puestos representativos en instituciones españolas, como la Cámara de Comercio en España, o que el presidente de la principal institución financiera en Catalunya se haya desmarcado de la tesis soberanista, vinculando el futuro de la entidad a un país llamado España. 

Bueno, eso no es malo. Más allá de su manera de pensar en política, bien conocida en ambos casos: José Luis Bonet es un hombre buen conocedor de mercados extranjeros, no en vano Freixenet exporta el 80% de su producción, que no se reduce al cava, sino que es propietario o tiene intereses en  numerosas bodegas, tanto en la Ribera  - Valdubon por ejemplo – como en La Rioja – Morlanda – o en otros países. California, Argentina, Francia, etc. Henry Abele, la famosa marca de champagnes, forma parte del grupo.

Isidro Faine es bien conocido y es muy listo. Yo creo que es un ejemplo del catalán de corte florentino y que obviamente sabe que una buena parte del negocio de La Caixa está fuera de Catalunya.

Y además es un reconocimiento de que al fin y al cabo, por lo menos en materia de negocios, hay catalanes que no lo hacen tan mal.

Pero para mi, más importante que lo que digan o piensen Bonet o Faine, es lo que dijeron ayer en las urnas 1.401.421 ciudadanos. Es una voz potente que alguien  debería de escuchar, en lugar de dar calladas por respuesta. Así les lució también a los sordos.

Como le ocurre también a una Europa sumida en la contemplación de su propio ombligo y que a la que no se de cuenta se la comerán los partidos ultraderechistas, como ha ocurrido en Francia. Es una locura que en la propia Alemania se haya colocado en el parlamento europeo un representante de un grupo neonazi o que en Grecia se consolide la popularidad de Amanecer Dorado.

Más que nunca tengo fe en lo acertado del nombre de mi blog.

Tan solo una breve referencia a algo que ya escribí en 19/6/2011 - ¿Y ahora que? – en relación al movimiento de los Indignados, donde me preguntaba cual sería la mejor opción a seguir para ese movimiento. Y veo que han elegido mi propuesta C, ahí están los del partido “Podemos”

(Jejeje, naturalmente esto último es broma. Mi capacidad de influir con mis pensamientos es evidentemente muy escasa)

13 mayo 2014

Eurovisión y el sexo de los ángeles

El hirsutismo es una característica corporal que tiene sus detractores y sus admiradores. Normalmente eran los hombres quienes solían lucir generosas vellosidades en su cuerpo y las mujeres eran más bien favorables a las técnicas depilatorias.

En la actualidad parece que en general hombres y mujeres  gustan de lucir cuerpos lampiños, sobre todo en verano y el hirsutismo queda reservado para ciertas filias de carácter morboso.

El espectáculo de una mujer barbuda había sido en el pasado una cuestión perteneciente al ámbito circense o de las ferias de pueblo. Aún recuerdo haber visto de pequeño algún cartel anunciando como una cosa excepcional, la contemplación de una fémina cuya cara estaba adornada por luengas barbas, como si anacoreta del desierto se tratase. A estas alturas no obstante creía que era un tema del pasado.

Pero este fin de semana ha saltado a los medios la imagen de una tal Conchita Wurst, que ha alcanzado  notoriedad por haber ganado el festival de Eurovisión de este año, luciendo en su cara una arreglada barba.
Ya el nombre artístico de la cantante es todo un prometedor criptograma: Conchita – vagina pequeña en muchos países de Sudamérica - y Salchicha (Wurst en alemán), de  evidentes connotaciones fálicas.

Resulta que la mujer no es tal y se trata de un travestido, que no  debe de estar aún hormonado, de ahí la barba. No obstante lo que más me ha llamado la atención es como la inmensa mayoría de los medios exponen la justificación de que haya obtenido el primer lugar, no por la calidad de la canción, sino porque el presentarse así supone un canto a la tolerancia, a la libertad y a la no discriminación hacia los homosexuales.

Dicho con todo el respeto hacia quienes tienen cualquier clase de orientación sexual y por mucho que Julio Iglesias la apoye, esto se trata simplemente de frikismo. O sea de exhibicionismo para llamar la atención y ganar algo donde otras habilidades, en este caso las del canto, no llegan. Oigan y que por mi puede hacer lo que le de la gana, que no seré yo quien se oponga a ello, pero desde mi libertad de opinión, opino que la imagen de este personaje no tiene nada que ver con la defensa de su condición sexual y es simplemente esperpéntica, claro que de eso va el festival más que de música.


Pero bueno, si la sociedad se complace en estos puntos de "originalidad", pues nada. Aunque a estas alturas casi que preferiría al Chiquilicuatre.