01 marzo 2013

¡Qué coñazo de políticos!


¡Que coñazo!
 
Pones la TV y te aparece la cara del Barcenas. Y además a su compás van apareciendo también las de toda la cohorte de personajes peperianos que danzan alrededor del tema,  Cospedal, Soraya, Mariano, Matos etc., etc.

Como me aburre – no solo la reiteración de las noticias de este corte, sino la enjundia del tema en sí – cambio de canal, pero en este caso emergen Navarro, Chacon, Valenciano, Rubalcaba y compañía y sus disquisiciones PSOE – PSC.
 
Me digo que no vale la pena mirar la TV, la apago y pongo la radio y ahí no les veo la cara, pero me salen los Oriol, Martorell, Millet, Pujol hijo, Crespo (ex alcalde de Lloret), Prat, Manté, Método 3…
 
¡Por Dios, que hartazgo! Y para consolar uno de los tertulianos afirma que aún estamos bien, que en Italia hay muchísima más corrupción que aquí.

 Claro. Y así ha salido lo que ha salido en las últimas elecciones.
 
Los votantes son extremadamente sensibles al efecto péndulo. Esto se ha visto aquí, donde como reacción a la mala gestión de Zapatero, se ha salido del fuego para caer en las brasas, dando una mayoría absoluta a Rajoy, mero títere de Merkel y defensor de todos los lios que tienen organizados, menos algunas cosas.

Pero sobre todo los votantes tienen un hartazgo más que monumental de ver cómo se les toma el pelo mientras los que gobiernan protegen intereses que no tienen que ver con el bien común o con el bienestar social. El hundimiento de Monti debería servirle de advertencia a Rajoy.
 
En Italia ha emergido con fuerza Beppe Grillo. Mi opinión es que se trata de un populista, con eficaz dominio de la escenografía y de las tablas, pero dice lo que la gente quiere oír. Está en contra de los estamentos que la gente identifica como causantes de sus pérdidas y lo hace con palabras fuertes, sin ambages. Es un claro líder para los indignados.
 
Este efecto péndulo también ha propiciado el posicionamiento de Bersani, representante del centro izquierda, pero ha ganado por la mínima, lo cual convierte a Italia en un país de difícil gobierno. Llama la atención que lo primero que ha dicho Grillo de Bersani es que si tuviera verguenza debería de dimitir ¡ya!
 
Lo que sorprende también es el mantenimiento a ultranza de Berlusconi, personaje controvertido de acuerdo con la prensa, por sus escándalos y relaciones más que extrañas. ¿Se trata de voto cautivo, o que a muchos italianos les va la marcha?
 
Tomemos nota. Lastima que por mucho que miro, yo no veo por aquí a ningún Beppe Grillo.

1 comentario:

Francesc dijo...

Doncs mira, jo voto pel Gran Wyoming