27 febrero 2013

Monarquías y monarquías





Hace algunos años, un treinta de abril, me sorprendió ver que un matrimonio vecino que residía al lado, holandeses por más señas, había adornado su terraza con unas banderolas que lucían una flor de lis, claro símbolo de determinadas monarquías europeas.

Ese mismo día, la esposa del matrimonio vecino nos invitó a un refrigerio en celebración del día de la Reina de su país. Nos sorprendió esta devoción, quizás condicionados por el criterio que aplicamos en la valoración de semejante institución en nuestro propio país.
 
Incluso nos sirvieron unos platos con taquitos de queso – holandés naturalmente – pinchados primorosamente con palillos que llevaban incorporada la bandera de Holanda.
 
Y todo ello en honor de la Reina Beatriz, esa misma Reina que ha decidido abdicar a los 75 años y tras 33 de reinado en favor de su hijo Guillermo. “La responsabilidad de nuestro país debe recaer en manos de nuevas generaciones”  ha dicho para argumentar su decisión.

Igualito que el Rey de aquí, que con todo lo que le está cayendo por todas partes - entrañables amigas incluidas - afectando a él mismo y a familiares, a pesar del descrédito que debido a ello está experimentando la monarquía, sale al paso de comentarios y peticiones, con una rotunda manifestación de que no piensa abdicar.

 ¡A sus 75 años (que coincidencia), aquejado de numerosas dolencias (publicitadas frecuentemente por los medios) se considera totalmente indispensable para seguir ejerciendo como Jefe del Estado español!

Aun no siendo partidario de la monarquía – de ninguna – a la vista de criterios y criterios, me explico el respeto que los holandeses sienten por su reina.


1 comentario:

xatevexo dijo...

Patética la familia bor.bonica desde hace cientos de años, pero mas patètico es uno que "desde su republicanismo" ---Pere Navarro del PSC dixit-, pide que el rey abdique en su hijo. No se puede ser mas tonto, o mas monarquico, da igual.