11 diciembre 2010

Inmigrantes en Catalunya

- Manolo, ¿Qué te pasa que estás tan absorto?

- Nada, estaba pensando en lo que me explicaba ayer un toro disecado.

- Estoooo, ¿te has tomado algo malo? ¿He de avisar a tu mujer para que te lleve a casa? ¿Cuántos dedos hay aquí?

- Que no hombre, que no. Que estoy bien. Solo que ayer estuve en Madrid y fui a tomarme unas cañas a una tasca de la Plaza Mayor. Y allí estaba colgada la cabeza disecada de Segador, un toro que fue toreado en 1994 en Las Ventas y con el que Enric Juliana, el periodista de La Vanguardia, entabló una mini tertulia política, preferentemente orientada a las relaciones entre Catalunya y España.

- Vaya. Y tú te has incorporado a esa tertulia, ¿no?

- No. No estoy a la altura y además esos encuentros, por evidentes razones solo pueden mantenerse en la tasca “La Torre del Oro”, donde reside “Segador”. Bueno, su cabeza disecada.

- ¿Y de que habláis con ese fenómeno?

- Ufff. De todo, pero preferentemente de política. También hablamos de cosas sociales, como lo de las corridas de toros o el empleo del burka.

- Anda, mira tú. Pues esta semana pasada ha entrado en vigor la prohibición de usarlo en dependencias públicas de Lleida. Pero ya ha salido este imán, Bodohui, para decir que recurrirá el tema por anticonstitucional. Y además dice que eso supondrá “encarcelar” a las mujeres. ¿Pero es que no llevan siempre la cárcel encima?

Con esta gente está pasando lo mismo que con los controladores, que la ciudadanía está empezando a darse cuenta por donde van y empieza a verse no tanta complacencia, Que en lugar de integrarse lo que pretenden es cambiarnos a nosotros ¿No te parece? ¿Has visto esto del PRUNE?

- No. ¿Qué es?

- Un partido islámico que pretende impulsar la justicia, la igualdad, la solidaridad y la libertad, en España, “desde la consideración del islam como fuente de dichos principios”. Se presentarán a las próximas municipales. Miedo me dan.

- Va, no seas exagerado. Debes de tener en cuenta que hay muchos inmigrantes y lo que acapara nuestra atención y nos escandaliza son los casos puntuales que comunican los medios y que no son representativos de lo que ocurre en realidad. Es como si tomásemos como muestra de la sociedad española a las monjas con sus hábitos, cuando tú sabes que esto no es así.

- Bueno, bueno…pero en este pueblo cada vez se ven más chilabas y pañuelos en la cabeza. Y lo que pretenden, según sus confesados objetivos es empezar haciéndose con el control de los ayuntamientos en pueblos pequeños y medianos. Mira, hoy mismo he leído que en Guissona, pueblo de Lleida, ya hay más ciudadanos inmigrantes que autóctonos. Y aquí mismo, hace unos días al salir de casa por la mañana, me encontré con un montón de gente vestida aparentemente con sus mejores galas árabes. La verdad es que me impresionaron.

- ¿Fue el 18 de Noviembre? Porqué si fue ese día se trataría del Aid el Kebir, la fiesta del sacrificio, que es la celebración más importante de los musulmanes.

- ¡Oyeeeee! Si que estás puesto. ¿Como sabes todo esto? ¿Tu hija no se estará liando con un musulmán, verdad?

- No, que yo sepa no. Hombre, este tema es fácil. Aid el Kebir no era otro que el más conocido por los cristianos Abraham. Cuando Abraham estaba a punto de sacrificar a su hijo, Dios le concedió el cambiarlo por un cordero y esta es la celebración de los musulmanes. En ese día, por cierto declarado festivo en muchos lugares de España, los árabes sacrifican un cordero, de acuerdo con la tradición de esa religión. De hecho hay una gran conexión entre el cristianismo y el islamismo. Divergen esencialmente a partir de su profeta Mahoma, momento en que ellos consideran que profesan la auténtica Fe y todos los demás son infieles. Pero como siempre, la cuestión no radica en la teoría básica, sino en como lo interpretan los humanos, generalmente a su conveniencia.

- Muy enterado te veo. Así tú, ¿justificas el burka?

- Pues no. Y sigo pensando que sobre todo deben de ser quienes vienen a este país los que se aproximen a su cultura y sus tradiciones y no al revés. Porqué a pesar de los pesares y de los comportamientos desastrosos y abusos perpetrados por las naciones europeas, que han influido en la historia, en la economía y en la sociedad de países de todo el mundo, las formas culturales y los conocimientos generados en los países que conforman esto que venimos en llamar Occidente son los que han elevado la calidad de vida mundial. No pretendo menospreciar a ninguna raza ni a ninguna religión, pero si pienso que deberíamos de defender más lo nuestro, ya que tenemos una cierta tendencia a censurarlo y justificar lo que otros hacen. La prueba es que todos los inmigrantes que vienen a nuestros países quieren obtener ventajas de una sociedad con unas garantías en derechos, con una sanidad, unas asistencias o una previsión que no encuentran en los suyos.

Fíjate, dos noticias del mismo día en esta semana. La primera, un lamento tremendo y amargo por parte de un ciudadano, a quien se le ha terminado cualquier prestación económica de paro, que no encuentra trabajo como consecuencia de su edad y que duerme en la calle porqué ha perdido su casa. La segunda, en Badalona y tras un penoso calvario judicial, finalmente un vecino ha conseguido recuperar una casa propiedad de su madre, que había sido ocupada por un inmigrante de origen africano con su esposa rumana.

El inmigrante manifestó en su defensa que alguien se la había alquilado, pero no ha podido demostrarlo. A pesar de la sentencia, el ocupa solo ha desalojado la casa cuando el Ayuntamiento le ha conseguido otro alojamiento a través de Adigsa y además un trabajo. Y yo no tengo nada en contra de ello, al contrario. Pero también quisiera que se resolviese la situación del desamparado que se lamentaba y de tantos y tantos como él.

- Veo que a pesar de tus conocimientos en la materia, tienes como, no se, como un tono crítico contra los inmigrantes. Vigila, que de ahí a llamarte xenófobo hay un nada.

- No, no. Yo lo que pretendo es ser objetivo. Pero debo de confesarte que en cuanto a factores de entorno y culturales me siento más cómodo en lo mío. Es decir me gustan más mis tradiciones, mis pautas de relaciones sociales. Incluso fíjate, me gusta más la huella que deja todo lo que supone una formación en religión católica, rechazando claro todo lo negativo y las manipulaciones realizadas por sus miembros, a pesar de no ser en la actualidad ni practicante ni creyente.

- Vale, vale, pero como digas mucho eso por ahí, te van a poner a parir ¿Hace una caña?

- Venga.


 

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