05 diciembre 2008

Un paseo, la mujeres y la muerte

- ¿Quien es?

- Mario, soy Manolo ¿Te vienes a dar una vuelta?

- ¿Que hora es?

- Las 11. Y hace buen día, frio pero soleado.

- Vale, vale. Ya bajo. Concha, que me voy un rato con Manolo.

Concha estaba hablando por teléfono con su hijo- Bueno. Trae pan.

Mario bajo las escaleras y se encontró a su vecino esperándole en la puerta. Echaron a andar calle abajo.

- Vamos hasta el puerto y volvemos, ¿que te parece Mario? ¿Estabas haciendo algo? Oye, hace dias que no nos veiamos.

- Me parece bien, vamos. He estado haciendo algunas gestiones para ver de encontrar algún trabajo y ahora estaba conectado a Internet, entrando en esos portales de empleo.

- Ah, ¿y eso funciona?

- En tiempos normales quizas. De hecho mi cuñado hace unos años encontró un trabajo así. Pero ahora..no es que no haya ofertas, pero se han reducido mucho, claro. Además es que las empresas buscan perfiles con un mayor nivel de exigencia en formación, experiencia, edad. En fin que lo tengo crudo.

- No desesperes. Ya se que la cosa está dificil, pero vete a saber. Lo importante es que no bajes la guardia, ni tampoco que te estreses. Oye, con la experiencia que tienes en temas contables y fiscales, ¿no tendrias oportunidades buscando empresas pequeñas o comercios para llevarles la contabilidad?

Bajaron paseando por la calle de Cuba y pasaron al lado del mercado del mismo nombre, sorteando las cercas de las obras que lo envolvian. En el aire se notaba un cierto ambiente navideño, quizas un poco forzado. Sobre todo por los escaparates de las tiendas, que acentuaban los motivos relacionados con las fiestas para inducir al consumo a un público remiso y amedrentado por la crisis.

- Pues es una posibilidad, pero no se ni por donde empezar. Aparte de eso, es que estoy un tanto deprimido. Ya no solo por mi situación personal, sinó por el ambiente, las malas noticias que no cesan: el asesinato de ETA, los disturbios en Grecia, que se están extendiendo aquí, la intolerancia, los juicios por maltratos infantiles o agresiones continuas, la violencia, lo que nos llega continuamente por la tele o a través de los periódicos. Tu puedes decir que eso en realidad no me afecta directamente, pero en conjunto y en mi estado de ánimo si que me afecta.. Hay algo que falla, o es que el mundo está cambiando y yo no se adaptarme a los nuevos esquemas.

- Es evidente que el mundo está cambiando. Pero eso no es nuevo. El mundo está en constante cambio. Y sin embargo, lo que cambia son los escenarios, porqué el fondo es siempre el mismo. Lo que pasa es que los escenarios a los que nos acostumbramos en la juventud no son los mismos que ahora y cuanto más envejecemos más dificil se nos hace adecuarnos al cambio de estos escenarios. Mira, días atras leia un libro viejo de un tal Schopenhauer, un filósofo aleman de principios del XIX, que entre otras frases dice:

"Las cosas transcurren en el mundo como en las comedias de Gozzi, donde las mismas personas aparecen siempre con las mismas intenciones y la misma suerte. Los motivos y los sucesos cambian, sin duda, en cada argumento, pero el espíritu de los sucesos queda siendo el mismo."

- Luego resulta que el tal Schopenhauer era un misógino como la copa de un pino, cosa que en el escenario de aquella época no parecía tan raro. El propio Rousseau, padre de algunas de las ideas que inspiraron la Revolución Francesa, también lo era. Hoy en día esas ideas serían consideradas como mínimo políticamente incorrectas.

- Bueno, lo que quieras Manolo, pero hay cosas a las que no me acostumbro. Como la retransmisión que dieron ayer por televisión de un video, en el cual aparecia la muerte voluntaria de un ciudadano inglés, afectado por una enfermedad nerviosa degenerativa, que de todas maneras le habría llevado a la muerte más tarde o más temprano. Pasaron esas escenas por televisión mil veces. Y no es que yo esté en contra de la libertad de elegir en una situación como la de ese hombre, sino que estoy en contra de la utilización de esas imágenes como espectáculo.

- Vete a saber. Cuando lo filmaron, con el consentimiento de ese hombre, algún fin perseguirian. Tal vez proseguir en la lucha a fin de que el testamento vital sea una elección normal para todos los ciudadanos. El que lo pasaran tantas veces por televisión no deja de ser una vez más parte del espectáculo mediático. Fijate que las cosas que despiertan más morbo como contemplación, son las que teoricamente deberían llevar al nacimiento de los seres humanos, o sea las relacionadas con el sexo utilizado como espectáculo erótico o pornográfico y las relacionadas con violencia y la muerte de los seres humanos y de ello las novelas, las televisiones y los cines nos llenan de imágenes mediante sus series y sus películas más truculentas. Claro que como ya te he dicho en otras ocasiones, la realidad supera con creces a cualquier estampa fruto de la imaginación. Bueno ya hemos llegado al puerto.

Manolo y Mario se detuvieron a contemplar los pantalanes del puerto de Mataró. No había demasiada actividad en aquella mañana laborable de Diciembre. Más allá del contradique el mar respandecía bajo el sol, con una tranquilidad engañosa, echando de menos a las naves ahora resguardadas en el puerto y que hoy poco iban a abrir rumbos en sus miles de caminos líquidos.

- ¿Regresamos? ¿Y tu Manolo, que has hecho en estos días?

- Poca cosa. Bueno, ayer estuve en una reunión de la Casa Asia. ¿Te he contado alguna vez de mi afición por los temas orientales? En mi caso es una afición para gente poco ocupada, pero lo encuentro interesante. Periódicamente organizan reuniones y mesas redondas donde se pone de relieve la realidad de muchas situaciones que antes nos parecerían lejanas pero que hoy en día nos resultan muy próximas, sobre todo con la inmigración. La reunión de ayer mismo fué acerca del papel de las mujeres musulmanas en Europa, en la que dos ponentes, ambas mujeres, una de cultura occidental y otra musulmana pero nacida y educada en el Reino Unido exponian sus criterios sobre la situación de dichas mujeres.

- ¿Te das cuenta? Tu mismo has dicho una de cultura occidental y otra musulmana. Creo que falta mucho camino por recorrer, porqué la de cultura musulmana en realidad pertenece también al mundo occidental. ¿En que se diferenciaba de la otra?

- En nada aparentemente. Ambas vestian a la occidental y dominaban las técnicas de comunicación y presentación - en inglés, eso si - habituales para los occidentales. Quizas lo que las diferenciaba fuese la religión, pero esa elección pertenecería a su esfera privada. Claro que había presentes mujeres de origen de aquí, que se presentaron como musulmanas y desde luego no iban vestidas con las vestimentas clásicas de las mujeres inmigrantes. Aunque algo que salió a relucir en el debate posterior es que muchas mujeres han empezado a vestirse así cuando se han incorporado a esta sociedad, quizas con la intención de adoptar símbolos identitarios, porqué anteriormente en su pais vestian a la occidental.

- ¿Realmente tiene importancia como vistan? Porqué si esto fuese así habría que contemplar como visten o se desvisten muchos de los ciudadanos o ciudadanas de los paises occidentales. No quiero mencionarte a ese que se pasea por Barcelona, en pelotas y montado en bicicleta. Quizas ahora con este frio se haya resguardado un poco.

- Una vez más creo que la cuestión es de educación para inculcar valores que eviten la intolerancia. Resulta curioso que muchas de las voces que se dejaron oir en el debate fueran de hombres. Una de las ponentes dijo que en sus investigaciones había encontrado poco eco en las mujeres, quizas temerosas debido a sus ancestrales usos y costumbres. También habría que distinguir, no es lo mismo la observación del conjunto de normas y leyes derivadas del Coran, en el Libano por ejemplo, o en Afganistan.

- Por cierto, ¿sabes que dias atras unas locutoras de una emisora de radio se disfrazaron con sendos burkas y se pasearon por las Ramblas para observar el efecto que ello provocaba en los transeuntes? Preguntaban una dirección como medio de obtener una impresión por parte de las personas presentes.

- ¿Y que conclusiones obtuvieron?

- De todo, desde la manifestación de pena por que se vieran obligadas a vestirse así, hasta la ignorancia ante sus preguntas. Pero la que más me llamó la atención fué la de un hombre de aspecto magrebí, que insistió en preguntarles si no tenian señor para que cuidase de ellas.

- Lo que te digo, hace falta mucha educación. Pero seguramente se debe de primar la educación de los hombres para que contemplen a las mujeres de otra manera y con otro respeto, sean de la cultura o de la religión que sean. Mira, ya hemos llegado al Cami de la Geganta. ¿Hace una cañita?

Vale. Oye, ¿puedo venir contigo a alguna reunión de esas?










2 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante el paseo con sus conclusiones, aunque sean a medias. Falta profundizar más en los temas, llegar con un poco más de análisis. Falta un toque de humor. Adelante, sigue, te leo.

Jordi Manzanera Bertràn dijo...

Muchas gracias por tus comentarios estimado anónimo, las contribuciones siempre son estimulantes. De todas maneras, Mario y Manolo no pretenden ser didácticos. Sus comentarios solo apuntan a inducir puntos de reflexión a quienes los leen. Un análisis más completo superaria el propósito informal de sus conversaciones, que son como las que cualquiera podría oir en un bar de barrio. Y en cuanto al humor, que ciertamente sería factible introducir, desde mi punto de vista, al requerir una cierta dosis de acidez, desnaturalizaria el propósito liviano de estas conversaciones. No obstante, repito, cualquier observación será siempre bienvenida. Saludos.