29 septiembre 2008

¡PARAGÜEROS IMPRESENTABLES!

Este es un calificativo utilizado frecuentemente por un buen amigo mio cántabro. A veces lo pronuncia con sorna, torciendo los labios pero con la risa asomándole por los ojos. A veces lo que rien son los labios, pero los ojos revelan una ira contenida. En este caso la expresión es más seria y se refiere a algo que realmente le disgusta.

Ese es el calificativo que me viene automáticamente a la cabeza cuando me voy enterando de los pormenores de lo acontecido este último sábado en el estadio Lluis Companys de Montjuic, durante el famoso "derbi" entre el Barcelona y el Español. Ya se que el diccionario español acepta este nombre para un partido de fútbol de la máxima rivalidad, pero yo siempre creí nque se refería más bien a una carrera de caballos.

Hay varios "protagonistas" activos en este asunto:

Los peores por descontado: aquellos "presuntos desaprensivos" que originaron los disturbios lanzando bengalas encendidas y toda clase de objetos. Aquellos de cuyos cerebros las neuronas desertaron hace tiempo. ¿Pero cómo se les ocurre utilizar semejantes artefactos en medio de una multitud tal de personas, conociendo los antecedentes de otras acciones similares, incluso con resultado de muerte? Se que es una pregunta muy recurrente, pero no paro de hacérmela. Esa gente se retroalimenta con el odio, como debían de hacer los ciudadanos antiguos que acudian al circo y exigian el sacrificio de participantes forzados o no en los juegos.

Los que no cesan de decir que la responsabilidad no es suya, que ellos ya aplican las medidas que les competen y que son otros quienes deberían de adoptar más medidas de control de objetos o de personas. ¡Ah! y que demandarán a todos quienes se atrevan a sugerir que tienen alguna responsabilidad en lo acontecido. Los que en lugar de adoptar rapidamente medidas para paliar lo que está ocurriendo se limitan a decir simplemente "no son los nuestros quienes hacen esto" y aquellos otros quienes en lugar de poner a disposición de las otras organizaciones los conocimientos aplicados para evitar situaciones parecidas en su propio campo, se ponen ofendidos y chillan "¡no em toquis!"

Los que deberían de haber impedido que ocurriese lo que ocurrió, puesto que conocian el riesgo, pero se defienden diciendo que si hubiesen intervenido en plan preventivo, la cosas hubiese podido ser peor. Afortunadamente no ocurrió ninguna desgracia importante, pero ¿y si hubiese ocurrido? ¿no hubiese sido esto lo peor? A veces me da la sensación de que por intereses políticos no se aplica toda la rigurosidad que se debería.

Los que sabiendo que es lo que puede pasar, como si fuese la crónica de una muerte anunciada, no extreman hasta el máximo los controles para evitar que se introduzcan objetos peligrosos como bengalas, botellas, etc. en los campos deportivos. Si es necesario, hay que suspender de entrada un partido en el que se presuma que puedan ocurrir disturbios como los del sábado, porqué lo más importante es la seguridad de las personas. Si para entrar en un avión se extreman tanto los controles, ¿por qué no se toman medidas parecidas en los campos deportivos? ¿O es que introducir y utilizar materiales peligrosos que pueden producir consecuencias de heridas directas o por avalanchas, incendios, contusiones, etc. no es tan peligroso?

Los jugadores que o no se enteran o menosprecian el factor de contagio multiplicador que una actitud agresiva suya puede trasladarse a unas cuantas personas como las descritas para los primeros "protagonistas" enunciados, celebrando goles de la forma como los celebraron. En un ambiente rarificado como el que había el sábado pasado en el estadio y con lo que estaba cayendo, no había nada que celebrar, por lo menos de esa forma.

Triste espectáculo. Parafraseando a mi amigo, ¡paragüeros impresentables!

1 comentario:

xatevexo dijo...

Esta mañana escuché en la radio que los alborotadores caminaron escoltados por la G.Urbana hacia el Estadio y en la marcha hacian uso y exhibición de las bengalas. Un responsable de los guardias dijo que no les hicieron anda por que cada bengala usada fuera era una bengala que ya no se podia usar dentro... ¡curioso punto de vista!.