08 febrero 2007

Pensar hace daño

La historia de un mediocre, escrita por Mclaren Ros (quien posiblemente fue otro mediocre) que rechazaba pensar porqué consideraba que pensar es pernicioso. Pero no es el protagonista ni el escritor quienes me interesan, sino la frase en si, porque es verdad: pensar hace daño, sobre todo cuando se piensa en algo que no gusta.

Y ese es uno de los grandes problemas de nuestra sociedad: como pensar en algo que no gusta hace daño, se elude pensar. Y además, como es tan fácil tener la mente ocupada con la cantidad de información o elementos para el ocio externos que nos llegan, ¿para que pensar?

O sea, seguramente el pensar produce efectos secundarios indeseados:

1 – Agobia.
2 – Produce fatiga.
3 – Da incomodidad
4 – Te hace dudar
5 – Te plantea problemas indeseados de todo tipo, incluso morales.
6 – Cabrea, con los consiguientes efectos perniciosos sobre la salud propia y de los próximos.

Por ello lo mejor es o no pensar o dejar que tus pensamientos estén propiciados por impulsos externos. Por ejemplo, es mejor jugar con una Play Station, que indudablemente requiere una cierta habilidad intelectual, pero no es como elaborar un pensamiento propio que cuesta un esfuerzo creativo. O simplemente memorizar cosas para recitarlas tal cual, como bustos parlantes, pero sin añadir un ápice de aportación propia.

Y luego está el pensamiento imbuido. Hay grandes especialistas en imbuir pensamientos, que luego otras personas manifiestan como si fueran de cosecha propia.

Y así está el panorama. Que seguimos en aquello de “Que inventen ellos”. Que una inmensa mayoría de los jóvenes que estudian en las universidades españolas sigue pensando que los frutos de su esfuerzo deben de obtenerse colocándose como funcionarios en cualquier administración municipal, local, autonómica, estatal, etc., etc.

¿Se lo habrá recetado el médico?

2 comentarios:

Arca dijo...

Ten cuidado, ains, que te estás saliendo del camino marcado...
Porque si continuas así, terminarás cuestionandolo todo, caray, con el dolor de cabeza que da eso, y la libertad de la mente y la felicidad, amigo, no siempre son compatibles

Un saludo

CeLia dijo...

ei

pero si es mi PSP!!!!