17 septiembre 2006

LAS VACACIONES TERMINARON

Las vacaciones terminaron. El verano, que no el calor, se está acabando. Los días se acortan ya. Llueve en la mayor parte del país.

¿Y en que noto yo todo esto? En que estoy en la T4 del aeropuerto de Madrid, en que mi vuelo tiene un retraso de una hora y media y en que nuevamente estoy estresado.

Claro que me quedan los recuerdos – borrosos por momentos - de este intervalo feliz y despreocupado, lleno de sol, mar (algo borrascoso a veces), navegaciones azarosas, noches brillantes y lecturas pacíficas, en la actitud en que las leo, no en lo que me inspira su contenido.

Pero ya es hora de volver a la realidad y enfrentarse a la dura y cotidiana realidad ¡aún no me he jubilado!

Me he pasado el verano guardando recortes de periódico, por aquello de que su contenido merecería en un momento u otro un análisis, una crítica severa, una disección a fondo, o simplemente mi más rendida admiración. Y ahí están. Bueno, escaneados, porqué de lo contrario mi mujer me hubiera dado ya a elegir: o los papeles o yo. Los tengo de todos los colores: Kayukos incesantes, alcaldes reciclados, mala leche imperante en general, celebraciones contenidas, guerra en el Líbano, en Afganistán, en… y en… y en…. y….presuntos atentados terroristas en ciernes.

Austriaca secuestrada, ¿recuperada?, Nóbel fallecido, musulmanes cabreados con el Papa. En fin un verano completito.

Los voy pasando ante mi vista y me detengo ante uno: La nueva religión de India.

La India es un país exótico, contemplado desde los ojos occidentales, pero parece que el misticismo de la religión en la India está siendo cambiado rápidamente por otra religión, digamos una transformación radical, de la mano de un aumento de bienestar social – todavía muy lejos de lo que estamos acostumbrados en países con renta per cápita más elevadas – pero que va avanzando.

Diría que de forma parecida a como lo hace la China, llegando de manera incipiente a estos beneficios de carácter social, pero de forma más acusada a lo que de malo tiene también la sociedad occidental.

La India, no hay que olvidarlo, tiene 1.100 millones de habitantes, tras de la China, con 1.300 millones. Más de 2.400 millones de persona a quienes está llegando la sociedad de consumo, colándose por la ventana que tienen en cualquier habitación de su casa.

Dice el artículo, que la nueva religión en la India ya se está dejando de vacas sagradas y de santones, de Mahabaratas o Ramayanas, que prima la TV, el cine (¡Bollywood!), el consumo, el lujo y la tecnología.

No me parece mal del todo, si ello contribuye a mejorar su nivel de vida, sus sistemas de previsión para los ciudadanos, su bienestar. Me temo no obstante que se saltarán un montón de capítulos de ese libro, olvidando a pasos agigantados su sabiduría ancestral, a la velocidad con que cuando se conocen aquellos aspectos más vacuos del bienestar, se pretende asumirlos y disfrutarlos.

Ver si no el efecto de llamada para los inmigrantes de los países africanos o de Asia.

De piedra me quede en una ocasión cuando supe que una de las religiones más importantes del mundo junto con la budista, el jainismo de la India, consideraba como el mayor pecado de un ser humano el causar daño a un ser vivo, a la tierra, al aire o al agua, puesto que piensan que tienen alma. ¿Ecologistas “avant la lettre”, del siglo IV antes de Jesucristo?

Cada doce años los jainistas celebran una gran fiesta a los pies de la estatua de Gomestawara (el de la foto), que tiene 18 metros de altura. Pero me temo que al paso que van, acabarán vendiendo la estatua como propaganda externa de un Sex Shop.

Y mientras tanto en Occidente seguimos a lo nuestro: Aviva en el Reino Unido (Conglomerado asegurador, Norwich Union, etc.), recortará 4.000 empleos, como parte de un plan de reducción de costes para aumentar su rentabilidad y anuncia que se ofrecerá a 1.000 de estos empleados su traslado a…la India.

Su director Patrick Snowball (bonito apellido) destaca que estos recortes son necesarios para mejorar la eficiencia de la Compañía, ya que los clientes tienen acceso cada vez más a las nuevas tecnologías, uno de cuyos productores importantes es precisamente ese país. La India es uno de los mayores generadores de ingenieros en sus universidades.

En fin, mundo revuelto. Saludos.




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